Según ha
publicado BBC:
"Nadie puede cuestionar que el 11 de septiembre fue un fracaso colosal de los servicios de inteligencia o, más concretamente, un "fallo de imaginación" por parte de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.
En aquel momento tanto la CIA como el FBI disponían de información que, de haberse compartido adecuadamente, podría haber evitado lo sucedido.
El informe posterior de la Comisión del 11-S atribuyó la responsabilidad al gobierno estadounidense, señalando "fallos de imaginación, política, capacidades y gestión".
El informe concluyó que la CIA y el FBI no evaluaron correctamente la información de inteligencia, no la compartieron entre sí y no tomaron medidas suficientes para frustrar el complot".-
Los hechos
El 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones comerciales secuestrados por
la red al-Qaeda transformaron no solo el perfil urbano de Nueva York y el
Pentágono, sino toda la arquitectura global de la seguridad. La posterior
investigación oficial expuso que el ataque no fue el resultado exclusivo
de una amenaza invisible, sino la consecuencia de lo que la propia
Comisión del 11-S definió como un "fallo de imaginación", política,
capacidades y gestión dentro del gobierno de los Estados Unidos.
Imagen ilustrativa: Las Torres Gemelas del World Trade Center se
alzan sobre la niebla que cubre el puerto de Nueva York, vistas desde el
Liberty State Park en Nueva Jersey, el 31 de diciembre de 1994. Foto
de Keith Meyers - NYTNS. Vista en
La Nación
Anatomía de los errores: CIA y FBI
La falla no se debió a la falta de datos, sino a la incapacidad de
conectar los puntos dispersos entre las distintas agencias de
inteligencia. Tanto la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como la
Oficina Federal de Investigación (FBI) poseían piezas clave del
rompecabezas que jamás llegaron a ensamblarse.
